23 nov. 2007

Plazas públicas: enemigas públicas. Psicosis ciudadana. Niños pobres violentados: las futuras generaciones


La ciudad está enrejada; atraparon a las personas con el discurso que inculca una cultura del miedo: un culto a la seguridad.
¿Como se compra seguridad? Con más policías que puedan perseguirte con su 9mm, que puedan revisarte cuando quieran, que te traten como sospechoso cuando les place, que autoritariamente te ordenen que cedas tu libertad para llevarte a la comisaría, o directamente te la rompen a palazos. Con más garitas policiales en las calles, con personas dentro que te observan inmóviles. Con animales enfermos vestidos de azul, con gorro de visera negra.

¿Como se compra Más seguridad? Rejas! Muchas rejas y barrotes! Con afiladas puntas: Verdes: asi camuflan con las sucias paredes del resto de la ciudad. Unos fierros pintados de verde con un reducido espacio de aprox 15 cm como para que siquiera pase la cabeza de un chico. Mejor, con el miedo que hay no deberían dejar chicos entrando y saliendo sin control por ahi, siquiera de las plazas, aunque estén con sus padres/madres o tutores.



Y la gente consumió esta privación de la libertad como una garantía de bien estar social.



¿Que importa mi libertad ante la policía o el encierro a la vista del público si garantizo un bienestar público?



Y la libertad importa una mierda porque no se sabe apreciar, siquiera se la entiende; Por eso cualquiera podría decir: "vuestra libertad termina cuando comienza la del otro" Y eso creen, se creen que sacrificando su poder de ser, le dan más potencia de ser al resto de los individuos con los cuales viven, pero pequemos de ingenuos si creemos esa ganzada.

Al Estado no le representa beneficio y por ende no necesita que haya más libertades, siquiera mantenerlas y por eso es que las disminuye considerablemente cuando crea prisiones alternativas para animales domesticos y los niños (una cosa similar para casi todas las sociedades). necesita controlar, reprimir, apalear; desmoralizar todo intento de insurrección: mantener al individuo y a la colectividad en un estado pasivo; de inmovilidad, que no critique, constantemente sumidos en reglas que creen sirven para el bien común. Lo que la gente cede hoy simplemente lo pierde, no se transforma en un beneficio sino en una perdida constante.

Entonces la gente tiene miedo, la televisión y la radio les hizo crearse ese miedo a la muerte propia o de sus seres amados o el miedo a la perdida de la propiedad privada, las cosas, tantas cosas que tienen.

"Imagínese la carga argumental que tengo yo como victima: sin propiedades privadas no podría vivir, sin mi auto, ni casa, ni muebles, ni electrodomésticos, por tanto es muy viable que mate al delincuente que me prive de mis cosas que me permiten vivir. Es el o soy yo.! "(Y esto es una ridiculez, una estupidez que todos ustedes deben pensar en lo más intimo de sus creencias)

"Hoy es bueno encerrar a la gente, que no solo ya estaba encerrada en sus casas, atrapadas por los colores sedantes de la televisión y la computadora, como los de este mismo blog, sino que ahora la calle es también un sitio seguro: como nuestras casas; enrejadas, vigiladas, con privacidad, nadie nos molesta porque nadie se nos puede acercar sin tener miedo el uno del otro."

La gente se conforma en su pequeña libertad que le queda: la de caminar "libremente" por la plaza de barrio. Pero la gente no sabe que teme a nada, que son fantasmas, que ni la muerte asecha bajo la mano de cualquier persona que pasa a nuestro lado, ni el dolor. La gente está equivocada digo, porque valuar las propiedades al punto de temer perderlas es ser esclavos de ellas. Ellas, las propiedades, nos tienen a nosotros, a veces a tal grado que preferimos que los policías torturen a las personas solo por si acaso; por las dudas, si es sospechoso reprimirlo por andar indocumentado, todos deben ser identificables para el ojo del temeroso.

La gente teme; porque es débil: no asume su poder, no asume su poder de responsabilidad; su moral de esclavo, su comodidad. La gente no busca soluciones, busca gente que se las brinde.
La gente es basura, esa gente es mierda, y gracias a ella es legítimo que nos apresen cada día más, en nuestras casas, en las calles, en el trabajo, en el colegio o universidad.

Porque esta sociedad solo sirve para esto: domesticar, controlar, apaciguar los instintos naturales; el deseo de poder sobre las cosas: de conocer (entre muchas otras).

No somos más que una grey de ovejas: acá, en el mundo entero. Es tiempo de pensar como quemar todo este invento capitalista y re armar lo que rouseau anhelaba, aspirar a lo que niestzsche pensaba del hombre, crear una base social como la que bakunin exigía fervorosamente, o proudhon sugería, o malatesta construía. Es tiempo de retomar lo más esencial de lo occidental (o de lo que se quiera) y evitar que nos expropien la identidad vendiéndonos una forma de ser consumista; una búsqueda por la verdad, pero no desinteresada, porque eso es imposible, sino una exploración por conocer; para liberar, y no: -controlar- la liberación de la mujer y del hombre social.

Mientras tanto vamos a seguir viendo patrulleros haciendo nada, molestando nuestros pulmones con la contaminación que generan consumiendo nafta, vamos a seguir pagando impuestos para que se compren más armas a los armeros así se enriquecen mientras nos dejan las calles cada vez más violentas que antes; vamos a seguir con la cháchara mirando los programas de moda, la serie de momento, la película de estreno (cualquiera de las 6 películas que se estrenan cada semana desde hace 3 años seguidos; y en aumento), ¿Querías ver algo mejor para vos?
No hay nada mejor: esto es lo que elegiste, o dejaste que elijan. Si no te gusta encerrarte en casa y no lo veas, o entrá a las plazas creyendo que no existen rejas, y que salís por una de las 4 o 2 puertas que hay como un animalito de zoológico porque te gusta tu estilo de vida.

Copiamos las torturas más dolorosas y traumáticas que les hacíamos (hacemos) a los animales para nosotros mismos: los animales más racionales: racionalizamos la tortura: la aplicamos fríamente; como en los campos de concentración.

Nuestros gobernantes convirtieron nuestros barrios en guetos, como en los que vivían los judíos y los polacos antes de ser llevados a los campos de exterminio.
Eso somos nosotros: judíos y polacos; somos para este estado policial mano de obra; y si se subleva: Secuestro, confinamiento y tortura.

Ya no pienso que antes había un mundo mejor: ahora pienso que a este mundo hay que hacerlo mierda.

Las rejas nos dan seguridad: la seguridad de que Nadie se va a escapar.

No es el celular el que nos controla; que nos persigue a ver donde estamos, no es ya el cana que nos vigila, sabe que hacemos y donde vamos, no es ya los capataces, los patrones y los jefes los que nos miden a rajatabla como empleamos nuestros cuerpos en la prostitución del laburo, no bastaron satélites para ubicar cualquier vivienda en la superficie del mundo, no basta que todas las frecuencias radiales y telefonicas puedan ser intervenidas por los servicios: ahora nos rebajaron a la calidad de ratoncitos de juego: que corretean dentro de las rejitas; sonriendo sin saber que pasa: a donde va el mundo: total hoy estan vivos ¿que importa el resto?.

Con ese criterio no habría que ahorrar dinero... pero mejor no profundizar en las contradicciones del ser vulgar, del ser humano/a.

amor.

Solo con una pasión intestinal como el odio: la bronca y el amor: la paciencia; se puede barrer con la bajeza de la humanidad: su domesticación destinada a su masificación.

Niños en situación de calle:

"Desgraciadamente" por la falta de trabajo o por enfermedades crónicas hay personas sin dinero como para sustentarse un hogar, y por eso viven en la calle, rebuscandoselas: quemando papeles y hojas secas para calentar su comida, guareciendose en los bancos de las plazas del frío o de la publicidad de sus vidas... en fin: un estilo de vida al que no se puede estar acostumbrado sin sobrellevar el apodo de miserable.

Con las personas que por elección propia (las menos) o por situaciones insuperables se "guarda" dentro de una plaza a veces hay niños o chicos (como les guste decirles) y estos son expuestos a la realidad del linyera (el que vive de rebusques en la calle). Los casos que vi no eran nada afortunados; vi violencia familiar, inclusive por parte de otros integrantes del grupo de linyeras, los chicos eran golpeados porque molestaban a sus tutores. Para molestar a los linyeras no hay que esforzarse, un chico al llorar al lado de su mamá porque uno de los hombres del grupo le quitó la comida de la mano puede ser motivo justo para que la madre le pegue con una sombrilla de 1.50 metros aproximadamente en la nuca, una, dos o cuatro veces.


Eso no calmó al chico, tampoco lo hizo que halla una ración tan pequeña de comida para él y sus hermanos. Pero tampoco hay mucho para los adultos que viven como él.

Los chicos de la calle reciben en general menos cuidados, porque sus padres no pueden estarles encima, y la paciencia del resto de los adultos no existe en buena parte de los casos. Un borracho no podría tener paciencia si le quitan el cartón de vino, sea quién sea; y un niño que desea jugar, que desea conocer y probar de la vida sus formas es proclive a recibir castigo constante por sus faltas de conducta si le quita a los adultos sus pertenencias (por pocas que nos parezcan a nosotros, que si tenemos tiempo de leer estas lineas es porque estamos con la panza llena y no como ellos).

La mensura de lo que es la propiedad privada no es igual en los chicos de la calle: ¿Como podría serlo si para ellos nada es seguro, nada les pertenece? A contrario del resto de los hijos con padres con dinero. Por esto robar es una actitud de supervivencia, inconsciente obviamente en un niño o niña; la agresividad es una constante porque tambien es parte de la supervivencia en la calle; y el dominio de un código, un lenguaje que distingue facilmente a quienes pertenecen a su "clase" o situación y a quienes no, los chicos "bien" o más acomodados (inclusive los hijos de pobres).

La exposición a enfermedades es peligrosa: no solo la precaria supervición de sus tutores aumenta el peligro, sino el ambiente de alto riesgo; las plazas: contacto directo de la tierra con los orificios de entrada (ojos, boca, oidos, ano, genitales) y con posibles accesos (raspaduras, perforaciones sin cicatrizar etc).

La suciedad ambiental (la basura que dejan las personas, los residuos tóxicos como pilas o aceites de batería, grasa de bicicletas, o las eses de los canes y felinos que andan por el espacio verde) y la falta de aseo aumenta la reproduccion de los microorganismos que enferman al ser humano; esto disminuye la calidad de vida, y aumenta la propención a afecciones virales que destruye tegido irrecuperable como el nervioso.
Esto último implica que nuestros niños callejeros están expuestos a padecer deficiencia mental, o dificultad para la concentración. O sea: el sistema capitalista está preparando la nueva generación de incapaces.


La alimentación monotona, o la desnutrición son otros factores que dependen de la precaria economía de subsistencia que tienen las personas en situación de calle. Igual que los pobres, que por no poder alimentarse antes de ej: ir a estudiar no pueden cumplir su máximo desempeño y pierden la concentración.


Volviendo al tema: la violencia infantil, el trabajo infantil, la exposición a enfermedades infecciosas, y la discriminación que hacen los padres de las clases más acomodadas porque estos niños de la calle no son enviados al colegio primario, o por sus formas de relacionarse (violenta o con códigos linguisticos diferentes del de la clase media) son factores descisivos: los padres no quieren que sus hijos se "mezclen" con los chicos de la calle.

Los niños tambien pueden ser violentos y crueles: los referentes se prestan a la imitación de los más pequeños probando personalidades, carismas e ideas. Unos padres violentos o racistas serán ejemplos para futuros niños racistas y violentos.


Esto significa que sufren no solo el trato agresivo de sus padres, el maltrato de la vida por la exposición a fuentes de enfermedades que desgastan sus calidades de vida, sino que son excluidos sociales porque no se les permite interaccionar con otros pares: los demás niños que no están en situación de calle y que a lo mejor salen del colegio con sus guardapolvos blancos (de escuela pública) para jugar y distenderse de clases


Pareciera que están condenados por él Sistema para que nunca puedan salir de la pobreza.


En algunas plazas se ha fortalecido el espiritu anti estatal y se han organizado asambleas barriales que pregonan horizontalidad, actividades abiertas para Todos, y que integran a los niños callejeros con los de clase media por medio de actividades lúdicas. Tambien organizando, tal es el caso de la agrupación "oruga" (que tiene varios cuerpos y una sola cabeza jaja) de la plaza méxico y av jujuy en el barrio de once (balvanera), organizando proyectos de cultivación de las tierras, el cuidado colectivo de estos trabajos, exposición de artes, ventas de libros usados para que la gente de barrio (y los de "afuera") accedan sin dificultad a ciertos trabajos superiores sobre la sociabilización de las riquezas.

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